La tensión entre el magisterio disidente y el Gobierno federal alcanzó un nuevo punto crítico. Tras considerar como una «burla» e «insuficiente» la propuesta de incremento salarial del Ejecutivo, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) rompió las mesas de diálogo e instaló formalmente un plantón por tiempo indefinido en la Plaza de la Constitución.
«Una propuesta que no cubre la canasta básica»
Luego de una serie de ríspidas asambleas y tras analizar el ofrecimiento formal de las autoridades educativas, la dirigencia de la CNTE determinó que el porcentaje de aumento otorgado al sueldo base no responde a la pérdida del poder adquisitivo ni a los niveles de inflación que golpean los bolsillos de los docentes.
«El aumento anunciado se queda muy lejos de la dignificación que tanto se pregona en los discursos. No vamos a aceptar migajas mientras las escuelas del país siguen en el abandono. Nos quedamos en el Zócalo hasta que haya respuestas reales», advirtieron los voceros de la Comisión Nacional Única de Negociación (CNUN).
El Zócalo se convierte en campamento magisterial
Minutos después de oficializarse el rechazo a la propuesta gubernamental, miles de maestros provenientes de estados como Oaxaca, Guerrero, Chiapas y la Ciudad de México comenzaron a desplegar casas de campaña, lonas y cocinas comunitarias frente a Palacio Nacional.
El campamento civil ha bloqueado los accesos vehiculares al circuito del Zócalo, lo que ha obligado a la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) a implementar cortes a la circulación desde las avenidas 20 de Noviembre, Pino Suárez y Madero. Aunque los manifestantes permiten el libre tránsito peatonal, advirtieron que la resistencia civil pacífica irá en aumento si no se reabren canales de negociación directa y resolutiva con la Secretaría de Gobernación y la SEP.
Las demandas inamovibles de la CNTE
Para levantar el plantón, la Coordinadora exige que el Gobierno federal ponga sobre la mesa soluciones concretas y no promesas a largo plazo. Sus demandas principales se mantienen firmes:
- Incremento salarial justo: Un aumento real y significativo directamente al sueldo base.
- Abrogación de las reformas previas: Eliminación definitiva de los esquemas laborales y de pensiones derivados de la reforma educativa anterior.
- Pensiones dignas: Retorno al sistema de jubilación por años de servicio, rechazando el cálculo actual basado en Unidades de Medida y Actualización (UMAs).
- Infraestructura escolar: Presupuesto inmediato para dignificar los planteles en las zonas rurales más marginadas.
Escenario de parálisis y amago de paro nacional
La instalación del plantón indefinido en el corazón de la capital del país es solo el primer paso de la estrategia de la CNTE. La dirigencia magisterial ya evalúa la convocatoria a un paro nacional de labores que suspendería clases en miles de escuelas del territorio mexicano, lo que escalaría el conflicto laboral a un problema educativo nacional a las puertas del cierre del ciclo escolar.
Las autoridades federales, por su parte, han hecho un llamado a los docentes a mantener el diálogo y no afectar el derecho a la educación de los estudiantes ni el libre tránsito de los capitalinos, argumentando que el esfuerzo financiero del presupuesto público para el incremento salarial ha sido el máximo posible.



