El Gobierno de México y el sector gasolinero alcanzaron un acuerdo para reducir el precio del diésel hasta los 27 pesos por litro, como parte de una estrategia para contener la inflación y apoyar la economía de las familias.
La medida se implementará de manera gradual a partir de los próximos días, pasando de un tope previo cercano a los 28 pesos por litro a un nuevo objetivo de 27 pesos.
El acuerdo fue resultado de reuniones entre autoridades federales y empresarios del sector energético, quienes también plantearon ajustes como la reducción de comisiones en pagos electrónicos y estímulos fiscales para facilitar la baja en el precio del combustible.
Este ajuste forma parte de un conjunto de acciones del gobierno federal para frenar el impacto de los costos energéticos en la inflación, considerando que el precio del diésel influye directamente en el transporte y el costo de productos básicos.



