La temporada de huracanes 2026 en el Atlántico registra una actividad inusualmente baja: hasta el 18 de septiembre no se ha formado ningún huracán y la Energía Ciclónica Acumulada se encuentra muy por debajo del promedio.
El fenómeno de El Niño está marcando la temporada de ciclones tropicales de 2026 y ha contribuido a que el océano Atlántico registre una actividad excepcionalmente baja.
De acuerdo con datos del Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos, hasta el 18 de septiembre se habían registrado cinco tormentas con nombre, pero ningún huracán, mientras que la Energía Ciclónica Acumulada (ACE, por sus siglas en inglés) alcanzaba apenas 4.4 unidades, alrededor de 94 por ciento por debajo del promedio climatológico para este punto de la temporada.
La ACE es un indicador que permite medir la actividad ciclónica considerando tanto la intensidad de los sistemas como el tiempo que permanecen activos. Por ello, una cifra baja refleja no sólo la ausencia de huracanes, sino también la corta duración y poca intensidad de las tormentas que se han formado.
¿Cómo influye El Niño?
Una de las principales explicaciones para esta falta de actividad es el comportamiento de El Niño, que durante septiembre continúa fortaleciéndose.
El Centro de Predicción Climática de Estados Unidos informó que las temperaturas superficiales del mar en distintas zonas del Pacífico ecuatorial se encuentran muy por encima del promedio y que existe una probabilidad superior al 90 por ciento de que el fenómeno alcance una intensidad muy fuerte durante el otoño e invierno de 2026-2027.
En el Atlántico, este patrón favorece condiciones atmosféricas que dificultan el desarrollo de ciclones tropicales. Entre ellas se encuentra una mayor cizalladura del viento, además de aire seco y movimientos descendentes en la atmósfera, factores que pueden impedir que las tormentas se organicen y fortalezcan.
Una temporada atípica en septiembre
La situación resulta particularmente llamativa porque septiembre suele encontrarse entre los meses de mayor actividad ciclónica en el Atlántico.
Sin embargo, la temporada 2026 ha avanzado sin que ningún sistema alcance la categoría de huracán. La situación ya había establecido un récord para la era satelital por la ausencia de huracanes hasta mediados de septiembre.
La actividad también contrasta con la registrada en el Pacífico. Mientras el Atlántico presenta una ACE de apenas 4.4, el Pacífico acumula una actividad considerablemente mayor, de acuerdo con los datos citados por Radio Fórmula.
¿La temporada seguirá tranquila?
Aunque las condiciones actuales apuntan a una actividad limitada en el Atlántico durante los próximos días, esto no significa que el resto de la temporada esté descartado.
La temporada de huracanes concluye oficialmente a finales de noviembre y todavía pueden desarrollarse sistemas tropicales durante octubre y noviembre. Además, las condiciones atmosféricas pueden cambiar rápidamente, por lo que la ausencia de huracanes hasta ahora no elimina por completo el riesgo para las zonas costeras.
Por ello, las autoridades meteorológicas mantienen el monitoreo de las condiciones del océano y la atmósfera, particularmente ante la posibilidad de que el comportamiento de El Niño continúe modificando los patrones habituales de la actividad ciclónica.



