Figueres, España, 21 de julio de 2026. Nuevos datos sobre el feminicidio ocurrido en la ciudad de Figueres, en la provincia de Girona, revelan que el hombre acusado de asesinar a su expareja había expresado previamente su intención de acabar con la vida de la víctima mientras permanecía detenido por un caso de violencia de género.
De acuerdo con la información difundida por autoridades y medios locales, el agresor, de 48 años, contaba con un amplio historial de antecedentes por violencia contra las mujeres. Días antes del ataque fue arrestado por amenazas y maltrato hacia su expareja, una mujer de 32 años identificada como Kimberly, y durante su detención manifestó que la mataría una vez recuperara la libertad.
Pese a esas amenazas, el hombre fue puesto en libertad tras la imposición de medidas cautelares, entre ellas una orden de alejamiento. Sin embargo, en menos de 48 horas volvió a ser detenido por un nuevo episodio de violencia y nuevamente quedó en libertad, ya que no se solicitó prisión preventiva.
Horas después, el agresor interceptó a la mujer en plena vía pública y la atacó con un arma blanca, provocándole heridas mortales. El presunto responsable fue detenido en el lugar de los hechos por elementos de seguridad.
Tras conocerse los antecedentes del caso, la Fiscalía española reconoció que revisará la actuación institucional para determinar si existieron fallos en la valoración del riesgo y en las decisiones adoptadas durante el proceso judicial. La familia de la víctima ha solicitado una investigación para esclarecer las circunstancias que permitieron que el agresor permaneciera en libertad pese a las amenazas y los antecedentes documentados.
El caso ha reavivado el debate en España sobre la protección de las víctimas de violencia de género y la necesidad de fortalecer los mecanismos de evaluación del riesgo, con el objetivo de prevenir nuevos feminicidios y garantizar una respuesta más eficaz por parte de las autoridades.



