La temporada 2026 llegó a finales de septiembre sin registrar un solo huracán en la cuenca del Atlántico, algo que no ocurría desde 1914.
La temporada de huracanes 2026 en el Atlántico continúa sorprendiendo a los especialistas. Por primera vez en 112 años, la cuenca llegó a finales de septiembre sin registrar la formación de un solo huracán, un comportamiento que tiene entre sus principales factores la influencia del fenómeno de El Niño.
Aunque la temporada comenzó oficialmente el 1 de junio y se extiende hasta el 30 de noviembre, hasta finales de septiembre ninguna de las tormentas tropicales formadas en el Atlántico había alcanzado la intensidad necesaria para convertirse en huracán.
El antecedente más reciente de una temporada que llegara tan avanzada sin huracanes se remonta a 1914. De acuerdo con los registros históricos, solamente 1907 y 1914 terminaron sin que se formara ningún huracán en el Atlántico.
¿Cuántas tormentas se han formado en el Atlántico?
La ausencia de huracanes no significa que la cuenca haya permanecido completamente inactiva.
Hasta ese momento se habían formado seis tormentas con nombre: Arthur, Bertha, Cristobal, Dolly, Edouard y Fay. Sin embargo, ninguna logró alcanzar la intensidad mínima para ser clasificada como huracán, es decir, vientos sostenidos de al menos 118 kilómetros por hora.
La situación resulta particularmente llamativa porque septiembre suele encontrarse entre los periodos de mayor actividad de la temporada de huracanes.
¿Por qué El Niño está frenando a los huracanes?
Una de las principales explicaciones está relacionada con El Niño, fenómeno climático que modifica los patrones atmosféricos y oceánicos a escala global.
En el Atlántico, la presencia de El Niño puede favorecer una mayor cizalladura vertical del viento, es decir, diferencias importantes en la velocidad y dirección de los vientos entre las distintas capas de la atmósfera.
Estas condiciones dificultan que las tormentas tropicales mantengan una estructura organizada y puedan fortalecerse hasta convertirse en huracanes. Expertos citados por EFE también han señalado que durante 2026 se han presentado niveles elevados de cizalladura y periodos de aire seco que han contribuido a limitar el desarrollo de los sistemas tropicales.
El Atlántico tiene aguas cálidas, pero eso no ha sido suficiente
Otro elemento que hace llamativa la temporada es que las temperaturas del océano Atlántico se han mantenido suficientemente cálidas para proporcionar energía a los sistemas tropicales.
Sin embargo, el agua caliente por sí sola no garantiza la formación de un huracán. La organización de estos sistemas depende también de las condiciones atmosféricas, la humedad y la presencia o ausencia de cizalladura del viento.
A estos factores se han sumado incursiones frecuentes de polvo del Sahara, que generan condiciones secas y poco favorables para el desarrollo de tormentas en algunas zonas del Atlántico.
¿Podría formarse un huracán en octubre?
Aunque la temporada 2026 ya estableció una marca histórica, todavía no ha terminado.
El periodo oficial de huracanes en el Atlántico concluye el 30 de noviembre, por lo que octubre todavía puede presentar condiciones favorables para el desarrollo de ciclones tropicales.
Especialistas han advertido que un cambio en los patrones de cizalladura podría permitir que alguna tormenta se fortalezca durante las próximas semanas. Por ello, el récord actual no significa que el riesgo haya desaparecido.
Si la temporada concluyera el 30 de noviembre sin ningún huracán, 2026 se convertiría en apenas la tercera temporada registrada con esa característica, después de 1907 y 1914.



