La Secretaría de Salud federal, a través del Comité Nacional para la Vigilancia Epidemiológica (CONAVE), emitió un aviso oficial para todas las unidades médicas y laboratorios del país con el objetivo de activar y reforzar los protocolos de vigilancia epidemiológica ante el brote multinacional de hantavirus de los Andes (ANDV) registrado recientemente en el extranjero.
Las autoridades sanitarias aclararon de manera enfática que, hasta el momento, México se mantiene con saldo blanco y no ha identificado ningún caso positivo ni sospechoso dentro de su territorio. Sin embargo, debido al flujo migratorio y la constante movilidad internacional, el aviso busca garantizar una detección temprana, un flujo rápido de información y el aislamiento oportuno en caso de que se presente algún paciente importado.
El origen de la alerta
El encendido de las alertas sanitarias globales ocurrió tras registrarse un brote de la enfermedad a bordo del crucero de lujo MV Hondius, el cual realizaba una ruta de navegación por el Atlántico Sur. El balance del brote asociado a dicha embarcación incluye el reporte de personas con afectaciones respiratorias graves y defunciones confirmadas.
La preocupación técnica de los epidemiólogos radica en que la variante de los Andes (ANDV), identificada como la causante de este evento, reviste una importancia especial: es la única cepa de hantavirus en el mundo que cuenta con evidencia científica documentada de transmisión de persona a persona mediante el contacto físico estrecho, prolongado o en espacios confinados.
«La probabilidad de propagación internacional es baja, pero el aviso sirve para mantener informadas a las unidades de salud de primero, segundo y tercer nivel, asegurando un seguimiento estricto», detallaron las autoridades de salud en el documento oficial.
Síntomas y protocolo en hospitales
Uno de los principales retos para el personal médico radica en que los síntomas iniciales del hantavirus pueden confundirse fácilmente con otras infecciones respiratorias comunes como la influenza o el COVID-19. La fase inicial se caracteriza por:
- Fiebre alta, fatiga y dolor de cabeza (cefalea).
- Escalofríos y dolores musculares (mialgias) en piernas y espalda.
- Náuseas, vómito, diarrea o dolor abdominal.
En etapas avanzadas, la enfermedad evoluciona hacia el Síndrome Pulmonar por Hantavirus (SPH), manifestando tos, dificultad respiratoria progresiva (taquipnea) y baja oxigenación en la sangre (hipoxemia), un cuadro de rápida progresión y alta letalidad que no cuenta actualmente con un tratamiento antiviral específico.
El nuevo protocolo de la Secretaría de Salud instruye a los hospitales a realizar la notificación inmediata ante cualquier caso sospechoso, aplicar un aislamiento preventivo estricto, utilizar equipo de protección personal adecuado para el manejo de vías aéreas y realizar un monitoreo continuo de los contactos cercanos del paciente durante un periodo de hasta 42 días, que corresponde al tiempo máximo estimado de incubación del virus.



