El diputado Ricardo Monreal Ávila, presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) y coordinador del grupo parlamentario de Morena en la Cámara de Diputados, afirmó que las recientes demandas de juicio político presentadas de manera recíproca entre distintas fuerzas partidistas forman parte de la actual «disputa electoral» y de una estrategia de estridencia política que no abona a la estabilidad del país.
En declaraciones ofrecidas a los medios de comunicación, el líder parlamentario hizo un enérgico llamado a la prudencia, la serenidad y la mesura. Esto luego de que se hicieran públicas las intenciones de legisladores de oposición de buscar un juicio político contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y la subsecuente respuesta de legisladores de Morena en el Senado para promover una acción similar en contra de la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos.
«Era de esperarse. Si no hay prudencia de ninguna de las partes, esto se va a convertir en una lucha de facciones, en una guerra donde uno amenaza con presentar una demanda y el otro responde igual», advirtió Monreal Ávila, calificando este escenario como un juego de venganzas políticas derivado de la cercanía de los procesos electorales.
Rezago en la Subcomisión de Examen Previo
El coordinador morenista reveló que actualmente existen 57 solicitudes de juicio político pendientes de revisión en el Palacio Legislativo de San Lázaro. Ante este volumen de expedientes, adelantó que sostendrá una reunión de trabajo con la Subcomisión de Examen Previo —instancia encargada de analizar la viabilidad jurídica de estos recursos— para exhortar a sus integrantes a dar celeridad a los casos por estricto orden de prelación.
A pesar del amago de su propio partido contra la mandataria chihuahuense, Monreal enfatizó que, como presidente de la Jucopo, cuidará escrupulosamente la legalidad y el debido proceso, por lo que evitó anticipar si alguna de las demandas resultará procedente.
«Yo no me atrevo a emitir juicios de valor o juicios jurídicos o políticos sin tener las pruebas en la mano, porque caería exactamente en lo mismo que estoy criticando», puntualizó.
Finalmente, el legislador reiteró que la mayoría parlamentaria optará por privilegiar el diálogo y los canales institucionales para evitar que el Congreso de la Unión se convierta en un terreno de confrontación estéril, asegurando que la prioridad debe mantenerse en las reformas constitucionales y el bienestar de la ciudadanía, lejos de las descalificaciones mutuas entre partidos.



