Las remesas enviadas por mexicanos desde el extranjero registraron una caída de 9.5% durante abril de 2026 respecto a marzo, lo que representa su mayor descenso mensual desde 2020, de acuerdo con datos del Banco de México (Banxico).
Durante abril, el país recibió 4 mil 978 millones de dólares por concepto de remesas familiares. Aunque la cifra representó un incremento anual de 3.7% en comparación con el mismo mes de 2025, el flujo de recursos mostró una importante desaceleración frente al mes inmediato anterior.
Especialistas atribuyen la disminución mensual a factores estacionales, como el periodo vacacional de Semana Santa, así como a un entorno internacional marcado por la incertidumbre económica y laboral en Estados Unidos, país de donde proviene la mayor parte de estos recursos.
A pesar del crecimiento anual, el poder adquisitivo de las remesas continúa deteriorándose debido a la apreciación del peso frente al dólar y a los efectos de la inflación. Analistas estiman que, al ajustar las cifras por tipo de cambio y precios, las remesas registraron una caída real de 13.8% en abril.
Entre enero y abril de 2026, México acumuló ingresos por remesas por 19 mil 676 millones de dólares, un aumento de 2.6% respecto al mismo periodo del año anterior. Las transferencias electrónicas continúan siendo el principal mecanismo de envío, al concentrar más del 99% de las operaciones.
Las remesas representan una de las principales fuentes de divisas para México y son fundamentales para millones de hogares, especialmente en entidades con alta tradición migratoria. Sin embargo, especialistas advierten que la evolución del mercado laboral estadounidense, la política migratoria y el comportamiento del tipo de cambio seguirán siendo factores clave para determinar su desempeño en los próximos meses.



