La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, respondió a las críticas de sectores de la oposición que le exigen “romper el pacto con criminales”, asegurando que su gobierno no mantiene acuerdos con grupos delictivos y defendiendo la estrategia de seguridad de la actual administración.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria reaccionó a los señalamientos surgidos tras recientes investigaciones y acusaciones relacionadas con presuntos vínculos entre políticos sinaloenses y organizaciones criminales. Entre risas, Sheinbaum afirmó que “ese pacto se rompió desde 2018”, en referencia al cambio de gobierno y al inicio del proyecto de la Cuarta Transformación.
La presidenta sostuvo que las acusaciones forman parte de ataques políticos impulsados por adversarios y recordó que administraciones anteriores enfrentaron diversos escándalos relacionados con corrupción y crimen organizado. Asimismo, reiteró que su gobierno no protegerá a ningún funcionario o actor político que sea investigado y en caso de existir pruebas contundentes, se actuará conforme a la ley.
Las declaraciones ocurren en medio de la tensión generada por investigaciones en Estados Unidos contra figuras políticas de Sinaloa, así como por el congelamiento preventivo de cuentas bancarias de personas bajo investigación por presuntos nexos con el narcotráfico.
En ese contexto, el gobierno federal destacó que durante la actual administración se han fortalecido las acciones de combate al crimen organizado mediante inteligencia, coordinación interinstitucional y cooperación internacional. Además, autoridades mexicanas han informado sobre un incremento en las extradiciones y entregas de presuntos delincuentes hacia Estados Unidos.
Sheinbaum insistió en que la estrategia de seguridad continuará enfocada en reducir la violencia y combatir a las organizaciones criminales sin establecer acuerdos fuera de la ley, rechazando nuevamente cualquier señalamiento de complicidad entre el gobierno y grupos delictivos.



