El mandatario retomó el cargo después de 112 días de licencia, periodo en el que aseguró haber atendido las investigaciones derivadas de señalamientos de Estados Unidos sobre presuntos vínculos con el crimen organizado.
Rubén Rocha Moya regresó el 21 de agosto a la gubernatura de Sinaloa, luego de permanecer 112 días separado temporalmente del cargo mientras se desarrollaban investigaciones relacionadas con acusaciones formuladas en Estados Unidos.
El gobernador había solicitado licencia el 1 de mayo, después de que autoridades estadunidenses lo señalaran por presuntos vínculos con una facción del Cártel de Sinaloa. Rocha Moya negó las acusaciones y sostuvo que su separación tenía como objetivo facilitar las indagatorias de la Fiscalía General de la República (FGR).
¿De qué se le acusa?
El origen de la controversia se encuentra en una acusación presentada en Estados Unidos contra funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa.
De acuerdo con el expediente citado por Milenio, los fiscales estadunidenses sostienen que integrantes de Los Chapitos habrían tenido acercamientos con Rocha Moya desde 2021 y que presuntamente existió un acuerdo para favorecer los intereses del grupo criminal a cambio de apoyo político.
Rocha Moya ha rechazado categóricamente estos señalamientos y ha afirmado que las acusaciones tienen motivaciones políticas.
Es importante señalar que las imputaciones estadunidenses no equivalen por sí mismas a una sentencia ni acreditan responsabilidad penal en México.
¿Por qué pidió licencia?
El 1 de mayo, Rocha Moya solicitó al Congreso de Sinaloa una licencia temporal para separarse de sus funciones.
El mandatario explicó que su decisión permitiría que la FGR realizara las investigaciones correspondientes sin que su permanencia en el cargo representara un obstáculo.
Durante ese periodo, Yeraldine Bonilla Valverde asumió como gobernadora interina, convirtiéndose en la primera mujer en ocupar temporalmente la gubernatura de Sinaloa.
Rocha Moya compareció ante la FGR
Durante los 112 días que permaneció separado del cargo, el gobernador aseguró que se puso a disposición de las autoridades mexicanas.
El 26 de mayo compareció ante la FGR en Culiacán para responder preguntas relacionadas con la investigación. Según su propia versión, acudió sin recurrir al fuero constitucional que tenía como gobernador y manifestó su disposición para atender los requerimientos de la autoridad.
La Fiscalía, por su parte, analizaba la información enviada por Estados Unidos para determinar si existían elementos suficientes que pudieran sustentar alguna acción penal.
¿Por qué decidió regresar?
Después de poco más de tres meses de licencia, Rocha Moya decidió reincorporarse a la gubernatura porque, según argumentó, las investigaciones realizadas en México no habían encontrado pruebas que acreditaran su participación en algún delito.
Al anunciar su regreso, afirmó que había atendido los cuestionamientos de la FGR y que enfrentó las investigaciones con disposición para aclarar los señalamientos.
El mandatario también reiteró su rechazo a las acusaciones provenientes de Estados Unidos y aseguró que regresaba al cargo con la convicción de que su actuación había sido correcta.
¿Su regreso terminó con las acusaciones?
No.
La reincorporación de Rocha Moya a la gubernatura no significó que desaparecieran los señalamientos formulados en Estados Unidos. El propio contexto del caso mantiene abiertas las diferencias entre las acusaciones estadunidenses y la posición del gobernador, quien sostiene que no existen elementos que demuestren su responsabilidad.
Además, su regreso provocó una nueva controversia política. La presidenta Claudia Sheinbaum consideró posteriormente que la reincorporación de Rocha Moya al cargo no fue una decisión apropiada y señaló que el gobernador actuó sin informar previamente al gobierno federal.
¿Qué pasó después?
El regreso de Rocha Moya tuvo una duración breve. Tras la presión política generada por su reincorporación, el gobernador volvió a solicitar licencia y dejó nuevamente el cargo. El episodio se prolongó apenas unas 33 horas y terminó con el nombramiento de una nueva gobernadora interina.
De esta manera, el regreso de Rocha Moya a la gubernatura fue una decisión basada, según su propia explicación, en la conclusión de las diligencias que había atendido ante la FGR, pero terminó convirtiéndose en una nueva crisis política para el gobierno de Sinaloa y para Morena.
La estructuré como una nota explicativa (“qué pasó y por qué”), que funciona bien para búsquedas de usuarios que llegan preguntando específicamente por el regreso de Rocha Moya. Además, mantuve las acusaciones como señalamientos, no como hechos probados.



