Decenas de pacientes y familiares participaron en la primera movilización de este tipo en la capital para impulsar la llamada Ley Trasciende y pedir al Congreso avanzar en la regulación de la ayuda médica para morir.
Decenas de personas que enfrentan enfermedades incurables, acompañadas por familiares y activistas, realizaron este viernes 28 de agosto la primera marcha en la Ciudad de México para exigir la legalización de la eutanasia y el reconocimiento del derecho a decidir sobre el final de la vida.
La movilización comenzó en las inmediaciones del Palacio de Bellas Artes y avanzó hacia distintos recintos de gobierno en el Centro Histórico. Durante el recorrido, los participantes lanzaron consignas como “¡Mi vida, mi muerte, mi decisión!” y “¡Mi cuerpo, mi vida!”.
El objetivo de los manifestantes fue colocar nuevamente en la agenda pública la discusión sobre la muerte digna y entregar a autoridades locales y federales documentación relacionada con la propuesta conocida como Ley Trasciende.
Pacientes encabezan la movilización
Uno de los aspectos que distinguió la marcha fue que estuvo encabezada por personas que viven con padecimientos incurables y sus familias.
Durante el trayecto, los propios participantes mantuvieron una red de apoyo para auxiliar a quienes pudieran presentar alguna complicación relacionada con sus condiciones de salud.
Entre las principales impulsoras del movimiento se encuentra Samara Martínez, quien vive con insuficiencia renal crónica terminal y ha promovido durante años la iniciativa Ley Trasciende.
Martínez señaló que la propuesta no busca promover la muerte, sino humanizar el proceso de morir y permitir que pacientes con enfermedades graves puedan ejercer su autonomía bajo condiciones médicas y legales establecidas.
¿Qué propone la Ley Trasciende?
La iniciativa busca abrir un proceso legislativo para regular la ayuda médica para morir y establecer las condiciones bajo las cuales una persona podría solicitarla.
Sus impulsores plantean que el acceso esté sujeto a criterios específicos, entre ellos que se trate de personas adultas, con capacidad para tomar decisiones y que enfrenten enfermedades incurables, degenerativas o terminales.
La propuesta pretende modificar disposiciones legales relacionadas con la salud y la responsabilidad penal para establecer un marco regulatorio que permita estos procedimientos bajo controles médicos e institucionales.
Entregan firmas y propuestas a autoridades
Durante la movilización, los colectivos entregaron documentos a autoridades de la Ciudad de México y del gobierno federal.
Entre los materiales se incluyeron resultados de encuestas y de una consulta impulsada por la Secretaría de Salud, además de la propuesta legislativa para regular la eutanasia tanto en el ámbito federal como local.
De acuerdo con reportes sobre la movilización, organizaciones participantes también presentaron más de 180 mil firmas de respaldo a la iniciativa ante el Congreso capitalino.
Una discusión que lleva años en México
La petición de los manifestantes se inserta en un debate que desde hace años genera posiciones encontradas en México.
Quienes apoyan la legalización sostienen que las personas con enfermedades incurables deben contar con mecanismos para decidir sobre el final de su vida y evitar sufrimientos que consideren innecesarios.
El tema, sin embargo, también plantea dilemas médicos, jurídicos y éticos relacionados con el consentimiento, la autonomía de los pacientes y las condiciones que deberían establecerse para evitar abusos.
Eutanasia y voluntad anticipada no son lo mismo
La discusión también requiere distinguir entre eutanasia y voluntad anticipada.
La voluntad anticipada permite que una persona establezca previamente qué tratamientos médicos desea recibir o rechazar en determinadas circunstancias, particularmente cuando enfrenta una enfermedad terminal y ya no puede expresar su voluntad.
La eutanasia, en cambio, implica la intervención médica destinada a provocar deliberadamente la muerte de una persona que la solicita bajo determinadas condiciones.
Por ello, la marcha busca impulsar un cambio legal específico que vaya más allá de los mecanismos existentes de voluntad anticipada.
Buscan que el Congreso abra el debate
Los colectivos que participaron en la movilización consideran que el siguiente paso debe ser que los legisladores analicen formalmente la propuesta y establezcan un diálogo con pacientes, médicos, especialistas en bioética, organizaciones civiles y familiares.
Para los promotores de la Ley Trasciende, la discusión debe centrarse en garantizar que cualquier eventual regulación contemple consentimiento informado, controles médicos, salvaguardas legales y respeto a la autonomía de los pacientes.
La primera marcha por la legalización de la eutanasia en la capital colocó así el derecho a decidir sobre el final de la vida nuevamente en el centro de la agenda pública y abrió un nuevo capítulo en el debate sobre la muerte digna en México.
La redacté con un tono informativo y sensible, evitando presentar la eutanasia como una práctica ya legal en México y diferenciándola de la voluntad anticipada.



