El caso del asesinato de la exreina de belleza Carolina Flores Gómez dio un nuevo giro luego de que su suegra, principal sospechosa del crimen, afirmara que la muerte ocurrió por un accidente y no de manera intencional.
De acuerdo con reportes internacionales, Erika María Guadalupe Herrera, señalada por las autoridades como responsable del homicidio, declaró que el disparo que terminó con la vida de la joven modelo fue producto de un descuido mientras manipulaba lo que describió como “un juguetico”.
El crimen ocurrió el 15 de abril de 2026 en un departamento ubicado en la zona de Polanco, donde la víctima vivía junto a su pareja y su bebé. Según las investigaciones, una discusión familiar antecedió al disparo fatal que conmocionó a la opinión pública y desató indignación en redes sociales.
Las autoridades capitalinas mantienen abierta la investigación bajo el protocolo de feminicidio, debido al historial de conflictos familiares entre ambas mujeres y a las circunstancias en las que ocurrió el ataque.
Versiones preliminares señalan que cámaras de seguridad habrían captado momentos previos al hecho, mientras que familiares de la víctima rechazan la versión de accidente y exigen justicia, al considerar que existían tensiones previas que podrían demostrar una agresión deliberada.
Tras el crimen, se emitió una orden de aprehensión contra la suegra de la exreina de belleza, quien continúa bajo investigación mientras avanza el proceso judicial.
El caso ha generado un amplio debate sobre la violencia dentro del entorno familiar y la necesidad de reforzar mecanismos de protección para mujeres en situaciones de riesgo, especialmente cuando los agresores pertenecen al círculo cercano.



