La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, presentó la estrategia denominada “Mundial Social México 2026”, un programa nacional que busca llevar los beneficios de la Copa Mundial de Futbol más allá de los estadios y convertir el evento deportivo en una herramienta de inclusión social, cultura y bienestar comunitario.
Durante el anuncio, la mandataria subrayó que el futbol debe vivirse como una experiencia colectiva y participativa, destacando que no se trata únicamente de verlo en la televisión, sino de generar espacios de convivencia, activación física y desarrollo social en todo el país.
El Mundial llegará a barrios y comunidades
El proyecto contempla la realización de torneos comunitarios, actividades deportivas y eventos culturales en las 32 entidades federativas, con el objetivo de involucrar a niñas, niños, jóvenes, adultos mayores y personas con discapacidad.
Entre las principales acciones destacan la organización de múltiples “mundialitos” y copas locales, así como la rehabilitación y construcción de espacios deportivos comunitarios que permitan dejar un legado social permanente tras la Copa del Mundo. La estrategia busca que el entusiasmo mundialista impulse hábitos saludables y fortalezca el tejido social.
Pantallas públicas y acceso para todos
El plan también prevé la transmisión gratuita de partidos en plazas públicas y espacios abiertos del país, con el propósito de que la población pueda vivir el torneo sin importar su condición económica o ubicación geográfica.
De acuerdo con el gobierno federal, el Mundial Social pretende convertir el futbol en un motor de convivencia familiar, turismo y promoción cultural, replicando experiencias similares a los festivales internacionales organizados durante anteriores Copas del Mundo.
Deporte como política social
La administración federal sostiene que el Mundial 2026 representa una oportunidad histórica para impulsar la inclusión, la salud y el desarrollo comunitario mediante el deporte. Bajo esta visión, el futbol se plantea como una herramienta de transformación social que fomente la participación ciudadana y el acceso equitativo a actividades recreativas.
Con esta iniciativa, el gobierno mexicano busca que la Copa del Mundo deje no solo derrama económica y turística, sino también infraestructura deportiva y programas sociales que continúen beneficiando a la población después del torneo.



