El conflicto en Medio Oriente tendrá consecuencias directas sobre la economía mundial, al generar un entorno de mayor inflación y menor crecimiento, advirtió el Fondo Monetario Internacional (FMI).
De acuerdo con el organismo, el impacto del conflicto —particularmente entre Estados Unidos, Israel e Irán— se transmitirá principalmente a través del encarecimiento de la energía, lo que presionará los precios a nivel global y afectará la actividad económica.
“El mundo enfrenta un escenario en el que todos los caminos conducen a precios más altos y crecimiento más lento”, señalaron economistas del FMI.
Energía, el canal clave del impacto
El FMI explicó que la disrupción en el suministro energético, especialmente por tensiones en el estrecho de Ormuz, ha generado una fuerte alza en los precios del petróleo, lo que incrementa los costos de producción, transporte y consumo en distintas economías.
Este encarecimiento energético no solo impacta a los países importadores, sino que también eleva los precios de alimentos y fertilizantes, lo que puede agravar problemas como la inseguridad alimentaria en naciones de menores ingresos.
Inflación persistente y menor dinamismo
El organismo internacional advirtió que, si los altos precios de la energía se mantienen, la inflación podría incrementarse de forma sostenida y dificultar su control. Además, existe el riesgo de que las expectativas inflacionarias se mantengan elevadas por más tiempo, lo que podría traducirse en aumentos de salarios y precios en cadena.
En paralelo, el crecimiento económico global se vería afectado, ya que los mayores costos reducen el consumo y la inversión, al tiempo que endurecen las condiciones financieras.
Estimaciones previas del FMI sugieren que un periodo prolongado de altos precios del petróleo podría elevar la inflación mundial hasta en dos puntos porcentuales y reducir la producción global en alrededor de un punto.
Incertidumbre por duración del conflicto
El impacto final dependerá en gran medida de la duración e intensidad de la guerra. Un conflicto corto podría limitar los efectos económicos, pero uno prolongado implicaría presiones inflacionarias persistentes y una desaceleración más marcada.
Mientras tanto, el FMI adelantó que presentará un análisis más detallado en su próximo informe de Perspectivas de la Economía Mundial, en el que se evaluarán los escenarios posibles ante la actual crisis geopolítica.



