El Gobierno de México calificó como “inaceptable” la muerte de al menos 13 ciudadanos mexicanos que se encontraban bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Estados Unidos, y exigió una investigación exhaustiva para esclarecer los hechos.
La presidenta Claudia Sheinbaum expresó su preocupación por estos casos y aseguró que su administración ha solicitado explicaciones claras a las autoridades estadounidenses. Subrayó que este tema forma parte de los diálogos constantes que mantiene México con el gobierno de Estados Unidos, ante la gravedad de los fallecimientos ocurridos en centros de detención migratoria.
De acuerdo con información oficial, las muertes se han registrado en lo que va de 2026, en un contexto de endurecimiento de las políticas migratorias en el país vecino. La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) reiteró que continuará con gestiones diplomáticas para exigir condiciones dignas y seguras para los migrantes detenidos.
Uno de los casos más recientes es el de un joven mexicano de 19 años que falleció en un centro de detención en Florida. Autoridades estadounidenses señalaron que se trató de un presunto suicidio; sin embargo, el gobierno mexicano pidió una investigación profunda para esclarecer las circunstancias reales del deceso.
Además, México ha activado protocolos consulares para brindar apoyo a las familias de las víctimas y dar seguimiento a cada caso. La cancillería también ha señalado la necesidad de mejorar las condiciones en los centros de detención, ante denuncias sobre posibles negligencias y falta de atención médica adecuada.
El gobierno federal reiteró su compromiso de proteger los derechos humanos de los mexicanos en el extranjero y advirtió que continuará exigiendo justicia y transparencia en cada uno de estos casos.



