Especialistas de Franklin Templeton México descartaron que el conflicto en Medio Oriente provoque un aumento fuerte en el precio de la gasolina en México, como sí podría ocurrir en otros países.
El vicepresidente y codirector de inversiones de la firma, Luis Gonzali, explicó que aunque la guerra podría presionar el precio internacional del petróleo, el escenario más probable no contempla aumentos drásticos en México.
Según el analista, si el conflicto llegara a prolongarse y afectara el transporte de crudo —por ejemplo, con el cierre del estrecho de Ormuz— el precio del petróleo podría subir incluso entre 100 y 150 dólares por barril, pero ese no es el escenario base que prevén los mercados.
En el caso mexicano, los precios de las gasolinas no reaccionan tan rápido a las variaciones internacionales, debido a la política fiscal aplicada por el gobierno. Entre los mecanismos para evitar aumentos está la reducción del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), que funciona como un amortiguador cuando suben los precios internacionales.
Además, los especialistas señalaron que México puede compensar parte del costo con mayores ingresos petroleros, ya que el crudo se vende actualmente por arriba de los niveles considerados en el presupuesto federal.
Gonzali concluyó que, incluso si el conflicto se alarga, los precios podrían subir solo de forma moderada y más lenta que en el mercado internacional.



