Josefina Ramos González, de 70 años, se volvió viral tras mantener un plantón de cuatro días frente al Palacio de Gobierno en Mérida, Yucatán, bajo el sol y una fuerte lluvia, para exigir solución a tres demandas básicas.
La historia comenzó el 14 de octubre, cuando abordó al gobernador de Yucatán, Joaquín Díaz Mena, en un evento público para exponerle su caso. Al día siguiente, el 15 de octubre, acudió a las oficinas de la Junta de Agua Potable y Alcantarillado de Yucatán (Japay) para pedir hablar con el director general, Francisco Torres Rivas.Al no obtener respuesta, se trasladó a la calle 61, frente al Palacio de Gobierno, y bloqueó la vialidad.
Sentada, descalza y con sombrero, permaneció horas bajo la lluvia, imagen que fue difundida ampliamente en redes sociales. La organización Salvemos las Dunas la acompañó con agua, alimentos e impermeables
¿Qué exigía?
La condonación de un cobro de 500 pesos por servicio de agua que, según ella, ni siquiera recibe. Llevaba 2 años reportando fallas en su medidor.
El desazolve de un pozo frente a su domicilio que provoca inundaciones cuando llueve.Una pensión de viudez del ISSSTE que asegura le fue negada durante 10 años y acceso a medicamentos para tratar la gonartrosis que padece, con un costo de 6,500 pesos.
«Aquí seguiré, porque voy a esperar a la presidenta (Claudia Sheinbaum), que venga», declaró el 17 de octubre, previo a la gira de la presidenta por Yucatán.
Fin de la protesta
El domingo 18 de octubre, tras cuatro días, Josefina levantó el plantón entre aplausos de activistas que marchaban en apoyo a Palestina y contra la privatización del agua.
Explicó que lo hacía por motivos de salud: necesitaba bañarse y acudiría el lunes 19 al Hospital del ISSSTE para que le rehicieran su expediente médico.
«Saben ¿por qué? Porque quiero regresar a mi casa porque estoy todo orinada y toda apestosa… necesito bañarme», dijo.
Las autoridades estatales informaron que sus tres demandas ya habían sido atendidas desde el viernes: el ISSSTE habría resuelto y pagado su pensión con retroactivo, la Japay condonó el adeudo y atendió el pozo.
Sin embargo, la adulta mayor negó esa versión. Aseguró que siempre pagó sus recibos y que no solicitó condonación. Advirtió que podría regresar en 10 días si no recibe respuestas claras.
El caso reavivó el debate sobre la atención ciudadana y el derecho al agua en Yucatán.



