El Gobierno de México impulsa una transformación en los métodos de pago en el país, con la intención de eliminar gradualmente el uso de efectivo en servicios como gasolineras y casetas de cobro en carreteras.
La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que su administración trabaja en coordinación con el sector bancario para que, antes de que finalice 2026, estos servicios operen únicamente mediante pagos electrónicos. La medida forma parte de una estrategia nacional para modernizar el sistema financiero y fomentar el uso de herramientas digitales.
De acuerdo con lo planteado, los usuarios deberán utilizar tarjetas bancarias, transferencias electrónicas o plataformas digitales como CoDi para pagar tanto combustible como peajes en autopistas. El objetivo es hacer las transacciones más rápidas, seguras y eficientes, además de reducir el manejo de dinero en efectivo.
El anuncio se realizó durante la Convención Bancaria, donde autoridades federales y representantes del sector financiero coincidieron en la necesidad de acelerar la digitalización de la economía mexicana. Esta transición también busca disminuir prácticas como la evasión de pago en casetas y mejorar el control de las operaciones.
No obstante, la medida representará un reto para millones de personas que aún dependen del efectivo en su vida diaria, especialmente en zonas donde el acceso a servicios bancarios es limitado. Especialistas advierten que será necesario garantizar alternativas accesibles para evitar afectaciones a los usuarios.
Aunque aún no se ha definido una fecha exacta para su implementación total, el gobierno federal ha dejado claro que la meta es avanzar hacia un modelo en el que los pagos digitales sean la norma en sectores clave de la economía.



