La inflación en México registró un repunte significativo al ubicarse en 4.63% anual durante la primera quincena de marzo, impulsada principalmente por el encarecimiento de frutas y verduras, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
El incremento de precios superó el rango objetivo del Banco de México, fijado en 3% con un margen de variación de un punto porcentual, y representa el nivel más alto registrado desde finales de 2024.
En el periodo analizado, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) mostró un aumento quincenal de 0.62%, reflejando presiones inflacionarias en diversos rubros, especialmente en alimentos.
El componente no subyacente —que incluye productos de alta volatilidad como los agropecuarios— fue el que presentó mayor dinamismo, destacando un incremento de 8.34% en frutas y verduras, lo que incidió de forma directa en el alza general de precios.
Por su parte, la inflación subyacente, considerada un indicador clave para medir la tendencia de mediano y largo plazo, se ubicó en 4.46% anual, con aumentos relevantes en alimentos, bebidas y servicios.
Especialistas advierten que este repunte podría generar presiones adicionales sobre la política monetaria del país. De mantenerse la tendencia al alza, el Banco de México podría reconsiderar ajustes en la tasa de interés para contener la inflación y evitar mayores afectaciones al poder adquisitivo de los hogares.
El comportamiento reciente de los precios refleja el impacto que tienen los productos básicos en la economía familiar, particularmente aquellos relacionados con la canasta alimentaria, cuyos costos continúan mostrando alta volatilidad.



