El sistema financiero mexicano aún tiene amplias oportunidades de crecimiento tanto para la banca tradicional como para las instituciones digitales, debido a los bajos niveles de inclusión financiera que persisten en el país, señalaron directivos del sector.
De acuerdo con Felipe García, director general de Santander México, la baja bancarización abre espacio para que las instituciones financieras incorporen a más personas al sistema formal y amplíen su base de clientes en los próximos años.
El directivo explicó que el grupo opera actualmente bajo tres licencias bancarias, incluida una completamente digital, lo que le permite atender diferentes segmentos del mercado y expandir su presencia en el país.
Educación financiera, clave en el proceso de bancarización
Durante una entrevista realizada en el marco de la Convención Bancaria 2026, García destacó que el proceso de incorporación de nuevos usuarios al sistema financiero debe ir acompañado de programas de educación financiera.
Advirtió que otorgar productos financieros sin que los usuarios conozcan cómo administrarlos puede provocar problemas de impago en el futuro, lo que afectaría su historial crediticio y limitaría su acceso a nuevos créditos. Por ello, subrayó la necesidad de promover el uso responsable de tarjetas y servicios financieros.
Competencia impulsa innovación
En un entorno cada vez más digitalizado, el directivo señaló que la banca tradicional avanza hacia modelos tecnológicos más robustos, mientras que las empresas fintech evolucionan hacia esquemas más cercanos al modelo bancario.
Esta convergencia, explicó, genera una competencia intensa que beneficia a los usuarios, ya que obliga a las instituciones a mejorar la experiencia del cliente y a ofrecer servicios que puedan gestionarse completamente desde aplicaciones móviles, sin necesidad de acudir a sucursales o centros de atención telefónica.
Finalmente, García consideró que el sector financiero seguirá creciendo en México, aunque reconoció que factores externos como la revisión del tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá podrían generar incertidumbre temporal entre inversionistas. Sin embargo, confió en que una vez superado ese proceso, la confianza en el país se fortalecerá nuevamente.



