En Davos, el presidente de EU habló casi 40 minutos sobre Groenlandia, frenó aranceles a ocho países europeos y abrió negociaciones con Dinamarca y la OTAN.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que no impondrá aranceles ni recurrirá al uso de la fuerza para obtener el control de Groenlandia, aunque insistió en la importancia estratégica del territorio y su interés en los minerales raros bajo su superficie.
Durante el Foro Económico Mundial celebrado esta semana en Davos, Suiza, Trump anunció que tras dialogar con el secretario general de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), Mark Rutte, alcanzó un “marco de acuerdo” que elimina la amenaza de gravámenes previstos contra países europeos y sienta una base para negociar sobre el futuro del Ártico.
El mandatario insistió en que busca “negociaciones inmediatas” con Dinamarca y aunque descartó por primera vez el uso de presión militar, sostuvo que el objetivo estadunidense es asegurar la seguridad de su nación y global de la región, lo cual incluye la cooperación sobre minerales estratégicos, sin dar detalles precisos sobre cómo se garantizaría el acceso a esos recursos.
Da marcha atrás a la imposición de aranceles a ocho países europeos
Durante las negociaciones en Davos, el gobernante estadunidense abordó explícitamente su plan de imponer aranceles contra ocho países europeos, pero tras avanzar en un marco de entendimiento con la OTAN, dio marcha atrás.
Trump había anunciado que impondría aranceles a productos de Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Finlandia si no aceptaban el control estadunidense de Groenlandia; esas tarifas iban a subir del 10% al 25%, si no llegaban a un acuerdo.
Sin embargo, tras reunirse en Davos con Rutte, Trump publicó que “no impondré los aranceles que debían entrar en vigor el 1 de febrero” porque llegaron al “marco de un futuro acuerdo con respecto a Groenlandia y toda la región del Ártico”.
Groenlandia exige: “Nada sobre nosotros sin nosotros”
Entre tanto, el gobierno de Dinamarca reafirmó que Groenlandia no está en venta y que cualquier negociación debe respetar la soberanía danesa y groenlandesa, además de que rechazó la idea de transferir la propiedad territorial.
El ministro de Asuntos Exteriores de Dinamarca, Lars Løkke Rasmussen, insistió en que la autodeterminación de Groenlandia es una “línea roja” que no puede cruzarse en negociaciones internacionales.
Asimismo, las autoridades danesas anunciaron nuevas inversiones en capacidades militares y tecnológicas en el Ártico, especialmente en Groenlandia, y mantuvieron su mensaje unificado: la integridad territorial no se discute, ni siquiera bajo argumentos estratégicos o de seguridad nacional planteados por Estados Unidos.
La primera ministra Mette Frederiksen subrayó que la isla —que cuenta con autogobierno desde 1979 y amplió sus competencias en 2009— debe decidir su propio destino, insistiendo en que “no está en venta” y que cualquier intento de anexión sería incompatible con el orden internacional construido entre Europa y Estados Unidos durante generaciones.
Frederiksen también recordó que Copenhague está dispuesta a cooperar con Washington en materia de defensa dentro del marco de la OTAN, pero advirtió que esa colaboración no implica aceptar reclamos territoriales.
Desde Groenlandia, representantes políticos insistieron en que las decisiones sobre recursos naturales y el futuro político del territorio deben emerger de procesos locales y con participación directa de sus habitantes. La autodeterminación corresponde primero a Groenlandia y Dinamarca, recordaron.
“Nada sobre nosotros sin nosotros” debe ser el principio rector de cualquier discusión, expusieron los groenlandeses, quienes también hicieron notar que la OTAN no tiene mandato para decidir sobre su soberanía ni sobre la explotación de sus recursos naturales.
Reacciones oficiales a las declaraciones de Trump sobre Groenlandia
Las autoridades de Dinamarca, Groenlandia, la OTAN y varios países europeos respondieron de forma coordinada a las declaraciones del presidente de Estados Unidos respecto a un entendimiento con aliados, la suspensión de aplicar aranceles y que no recurrirá a la fuerza para adquirir el territorio.
La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) afirmó que mantendrá cualquier diálogo sobre Groenlandia dentro del marco de la seguridad colectiva y el respeto a la soberanía de los aliados, al subrayar que su prioridad es evitar que actores externos amplíen su influencia en el Ártico.
En un pronunciamiento atribuido a Mark Rutte, la alianza señaló que “el objetivo central de la OTAN es garantizar que Rusia y China no consoliden su presencia estratégica en Groenlandia”.
Además, precisó que las conversaciones con Estados Unidos, Dinamarca y Groenlandia no alteran el estatus territorial ni las competencias soberanas, sino que buscan fortalecer la cooperación en defensa y estabilidad regional conforme al derecho internacional.
Las naciones europeas reiteraron su defensa firme del orden internacional basado en reglas, con énfasis en el respeto al derecho internacional, la soberanía de los Estados y la preeminencia del diálogo diplomático sobre medidas coercitivas.



